Un hombre no identificado anuncia su necesidad de un trabajo por medio de una cartulina en el área este de Puerto Rico (foto: Yan Collazo/Facebook)
Un hombre no identificado anuncia su necesidad de un trabajo por medio de una cartulina en el área este de Puerto Rico (foto: Yan Collazo/Facebook)

Esta foto dice mucho, pero yo pienso que dice más de lo que a simple vista se ve.

La grave situación económica de Puerto Rico ha puesto en aprieto a muchos, tronchado los sueños de tantos otros e indudablemente afectado nuestra calidad de vida.

Dentro de los recortes, ahorros o como se le pueda llamar, está claro que hay un servicio del cual no podemos prescindir: las telecomunicaciones.

ANUNCIO

Lo primero que puedo observar de esta persona, cuya foto fue compartida en Facebook por alguien que no conozco llamado Yan Collazo (que presumo es amigo de algún amigo en Facebook porque, ya ustedes saben, así es que funcionan las redes sociales), es que no importa cuan difícil está “la cosa”, el teléfono tiene que seguir funcionando. Es un lifeline, una línea directa que elimina el sentirse desconectado del mundo.

Para este caballero, que merece todo el respeto del mundo por apostarse en una vía pública y en vez de irse por la vía fácil de pedir, reclama su derecho al trabajo (porque así lo indica la constitución que nos rige como sociedad), el teléfono es esencial. Sin su teléfono, no hay oportunidad de progreso. Por ende, puedo llegar a la conclusión de que: 1) lo más seguro es un celular, y 2) es muy probable que esté realizando grandes sacrificios para poder mantenerlo activo.

Esto me lleva a otro punto.

Este es mi mensaje a todas las personas que trabajan en las empresas de telecomunicaciones: nuestras vidas dependen del trabajo que ustedes hacen.

Si alguna situación, ya sea laboral o de índole personal, hace que pierdas el ánimo, que tu compromiso para con tu labor -la que sea- hoy no es el mismo, sólo piensa en el caballero de la foto que, contrario a muchos de nosotros no está en una oficina de clima controlado. Está ahí, en la calle, esperanzado en que alguien responda a su reclamo y…¡RIIIIIIING!, suene el teléfono, ya sea porque es una llamada de voz, mensaje de texto, email o notificación de cualquier índole que le indica que POR FIN va a poder proveer a su familia porque consiguió trabajo. Pero, ¿y si esa llamada no entra? ¿Y si la conectividad a internet no funciona? ¿Si el mensaje de texto no llega porque una compañía, por alguna razón, no se comunica con la otra? ¿Qué será de la suerte de este señor y su familia?

De ti y tu trabajo, esfuerzo, compromiso y dedicación depende que este señor pueda recibir esa notificación que le permitirá contar con un trabajo digno, como debe ser.

No lo dejes desconectado.

1 comentario

  1. Luis R
    28 de August de 2014 | 9:15 pm a las 9:15 pm — Reply

    Sin duda es un celular pues es de código 939 y hasta donde sé todos los 939 son celulares. No necesariamente está haciendo un gran sacrificio porque puede ser un teléfono subsidiado “life line”. Eso no le resta mérito a lo que esta persona está haciendo, al contrario es una persona que se merece todas las ayudas que se le puedan ofrecer porque está claro que no se conforma con quedarse en su casa esperando los cupones para los que tal vez no cualifica de todos modos. Ojalá consiga un un empleo bien remunerado.

Comenta y exprésate

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Publicación o post anterior

Medidas de protección para cuando los más pequeños de la casa navegan la internet

Próxima entrada o post

Apple confirma evento para el 9 de septiembre; ¿será lo que tanto hemos estado esperando?